Hemos perdido el deseo: qué le pasa a nuestra vida sexual y cómo recuperarla
Es uno de los temas más difíciles de abordar en pareja y también uno de los más frecuentes en mi consulta. La pérdida de deseo no significa que ya no os queráis. Significa que algo en el sistema necesita atención.
El deseo no desaparece solo
La neurociencia lo explica: la dopamina del enamoramiento se va sustituyendo por oxitocina (vínculo, seguridad). Es normal. El problema aparece cuando la pareja no adapta su vida íntima a esta nueva fase.
El estrés laboral o los hijos son los principales inhibidores del deseo.
Es muy difícil desear a alguien con quien estás enfadada/o.
El deseo necesita cierta novedad. Cuando todo es predecible, el deseo se apaga.
Menopausia, postparto o antidepresivos pueden afectar fisiológicamente.
Qué sí funciona
No es "tener más sexo" — es reconstruir la intimidad emocional primero. El contacto físico no sexual reactiva la conexión. Si la situación lleva más de 6 meses, la terapia de pareja puede abrir el diálogo en un espacio seguro.